El corte del césped tiene mucho que ver con su salud y apariencia. Te ayudamos a elegir el cortacésped más adecuado para mantener tu jardín sano y bonito ahorrando tiempo y esfuerzo.

Tipos de cortacésped

Un buen cortacésped es fundamental para el cuidado del jardín. Existen diferentes tipos de cortacésped según sus funciones y tecnología: manual, eléctrico con cable o con batería, gasolina, robot y tractor.

Los eléctricos son más ligeros, manejables y económicos, sin embargo los de batería y gasolina ofrecen mayor libertad de movimientos ya que no necesitan estar conectados a ningún enchufe.

La potencia máxima de los cortacésped eléctricos puede alcanzar los 1600 vatios. Los de gasolina tienen el motor de 2 o 4 tiempos, son más potentes y profesionales pero requieren de un mayor mantenimiento tanto del aceite como de la gasolina.

Existen modelos de cortacésped, tanto eléctricos como de gasolina, con función de autopropulsado en los que el motor mueve las ruedas y no hay que empujarlos, facilitando aún más la tarea de cortar el césped. Son la mejor opción para un jardín irregular o con pendientes pronunciadas.

Cortacésped manual

Cortacésped eléctrico

Cortacésped a gasolina

Los robot cortacésped reúnen la última tecnología a nuestro servicio. Son programables, completamente autónomos, muy silenciosos y de bajo consumo. Cortan automáticamente la hierba mientras tú te dedicas a otras tareas. Tienen sensores para salvar obstáculos, colisiones e irregularidades del terreno y vuelven solos a la estación de carga. Las baterías de estos robots tienen una autonomía equivalente a cortar entre a 200 y 400m², según el modelo.

¿Qué cortacésped necesito para mi jardín?

Lo primero que debemos tener en cuenta antes de comprar un cortacésped es el tamaño de nuestro jardín y el tipo de terreno.

Hasta 150m²: se puede trabajar con un cortacésped manual sin problema, eso sí requiere cierto esfuerzo físico. Si quieres reducir el esfuerzo también puedes usar uno eléctrico o un robot.

Entre 150 y 500m²: lo mejor es utilizar un cortacésped eléctrico, con cable o batería. Si no tenemos enchufes cercanos necesariamente optaremos por uno de batería o valorar la opción del cortacésped de gasolina, más preciso pero también más caro.

Más de 500m²: se recomienda un cortacésped de gasolina preferiblemente autopropulsado para hacer el trabajo más cómodo.  Si la zona de césped es muy grande, sin obstáculos y con buen acceso existen tractores cortacésped para realizar la siega de la hierba de forma rápida y eficaz.

Otro aspecto que hay que valorar es el ancho del cortacésped, cuanto más ancho sea mayor cantidad de césped se podrá cortar de una sola vez, aunque se perderá capacidad de maniobra. En un terreno regular y de hasta 150m² se recomienda un ancho de 30 o 34 cm, entre 150 y 500m² de 34 a 46cm y a partir de 500m² elegir un cortacésped de entre 40 y 57 cm de ancho.

No olvides elegir un cortacésped que tenga sistema de regulación en altura porque no siempre necesitarás cortar la hierba igual.

Uso y mantenimiento del cortacésped

Es importante que nunca cortes el césped cuando esté mojado así como tener en cuenta que las cuchillas deben estar bien afiladas para hacer un corte limpio, en caso contrario quedarán una especie de ‘flecos’ en los extremos de las hojas muy antiestéticos y que pueden generar enfermedades en el césped. Las cuchillas rotativas son más económicas que las helicoidales pero menos precisas. Las rotativas se pueden desmontar del cortacésped y afilar en casa mientras que las helicoidales deben ser afiladas por un profesional.

La altura ideal de corte depende del tipo de césped, la época del año y las condiciones de crecimiento. Ten en cuenta que al mantener el césped muy corto las raíces serán poco profundas y más endebles, por ello, en invierno y verano es preferible que la altura de la hierba sea un poco más alta de lo normal para que soporte mejor estos periodos.