Tener una piscina en casa para poder refrescarte durante el verano es un auténtico placer pero recuerda que su mantenimiento es fundamental para garantizar la salubridad del agua y que los baños sean realmente placenteros.

¿Cómo mantener el agua?

Multitud de microorganismos, bacterias, algas y hongos suelen infectar las piscinas deteriorando la calidad de su agua y poniendo en riesgo la salud de los bañistas. El agua de la piscina no solo debe parecer limpia sino que realmente debe estarlo.

Si a simple vista observas cambios en el color del agua, olor desagradable o residuos en las paredes y fondo de la piscina es evidente que tu piscina necesita una limpieza a fondo. Es importante observar regularmente el estado del agua de la piscina y tratarla con cloro para prevenir la propagación de estos microorganismos y evitar el contagio de infecciones o enfermedades a los bañistas.

Pero, ¡ojo! No debes fiarte únicamente del aspecto estético de la piscina. Para un correcto mantenimiento del agua de la piscina, una vez que comienza la temporada de baño, debes realizar un análisis de los niveles de cloro y pH a diario. Controlar estas dos variables es la clave para tener nuestra piscina limpia, desinfectada y en las condiciones óptimas para disfrutar del baño.

Analiza el cloro y pH del agua de tu piscina

Regular los niveles de cloro y pH de la piscina es un proceso lento. Debemos conocer la capacidad en litros de nuestra piscina y seguir las indicaciones del fabricante cuando apliquemos cada producto, pero esto no quiere decir que a la primera vayamos a acertar con los niveles óptimos. Otros factores como la dureza del agua, su alcalinidad e incluso el clima o el número de bañistas y frecuencia de baño influyen en estas variables. Por ello, los test de cloro y pH son indispensables para regular estos parámetros y asegurarnos que el cloro hace su función desinfectante sin que afecte la salud de los bañistas.

En el mercado existen diferentes kits para medir el cloro y el pH. Es un método simple, eficaz y fácilmente manejable. Tomando una pequeña muestra de agua y añadiéndole un reactivo, el agua se tiñe y con la escala colorimétrica que incluyen se comprueban los parámetros de pH y cloro.

Tipos de medidores de cloro y pH

Existen diferentes tipos según el reactivo que utilizan. Por ejemplo los medidores OTO, son medidores líquidos que utilizan ortotolidina y miden el nivel de pH y el cloro total. Los medidores DPD, son medidores en pastillas que usan N,N-dietil-p-fenilendiamina y además de medir el pH podemos comprobar también el cloro libre (cloro que está disuelto en el agua pero no ha hecho efecto aún) y el cloro total. Estos últimos ofrecen información más completa sobre el estado del agua de la piscina.

LÍMITES SEGÚN LA NORMATIVA VIGENTE
Cloro libre: entre 0,5 y 2,0 mg/l
Cloro combinado: menor que 0,6 mg/l
Cloro total: máximo 2,6 mg/l
pH: entre 7,2 y 8,0

A TENER EN CUENTA…
Si en tu piscina es frecuente el baño de niños o embarazadas realiza una revisión más exhaustiva y regular de los niveles de cloro y pH del agua para evitar infecciones en personas más vulnerables. Además, ¡vigila tus mascotas! Si te gusta compartir el baño con animales deberás ser más exigente con la desinfección y limpieza del agua.