Julio es un mes de calor intenso. En este mes debemos prestar más atención a algunas tareas de jardinería para que nuestras plantas de jardín no sufran ni se deterioren por el calor. En este artículo te recordamos las fundamentales.

Julio, un mes de mucho riego en el jardín

Como ya os avanzamos en este post uno de los aspectos fundamentales para preparar tu jardín de cara al verano es adaptar la frecuencia y volumen de agua que aportamos al jardín.

Probablemente julio sea el mes que más agua consuma nuestro jardín. Deberás regar a diario las plantas, tanto por la mañana como por la noche. Vigila el riego de las plantas que están en maceta, con el calor pierden más agua. Si puedes colócalas en la sombra para protegerlas del sol directo.

¿Necesitas sombra en tu jardín y no tienes? ¡Créala! Echa un vistazo a estas ideas.

Consejos parar ahorrar agua en el jardín

  • Evita regar cuando hace sol para minimizar el despilfarro de agua por evaporación.
  • ¿Tormenta de verano? ¡Genial! Recoge el agua de lluvia y aprovéchalo para regar tus plantas.
  • Instala un sistema de riego automático por goteo, aprovecharás cada gota de agua. ¿Conoces los diferentes sistemas de riego que existen? En este artículo te los explicamos.

Una foto publicada por Margunn Ueland, Norway (@margunnu) el

Aplica buenas prácticas para ahorrar agua no sólo en tu jardín sino también en el resto del hogar. Más consejos para ahorrar agua aquí.

Mantenimiento del jardín: poda y limpieza

En julio realiza una poda de mantenimiento en los árboles y arbustos que lo necesiten. Es buen momento para darles la forma deseada o para rebajar el exceso de volumen. También deberás cortar las flores marchitas de las plantas que hayan florecido en primavera. Revisa los nuevos brotes de tus plantas, es recomendable cortar los más débiles para favorecer el crecimiento del resto. Si estás pensando en multiplicar alguna de tus plantas, es la época adecuada para esquejar y recoger semillas de las plantas que florecieron en primavera.

Durante el verano no olvides realizar el resto de tareas básicas del jardín como un abonado periódico de las plantas o el control de plagas y enfermedades. Sólo realizando un mantenimiento constante del jardín conseguirás que luzca bonito durante todo el año.