La tarima exterior nos ayuda a conseguir espacios cálidos y acogedores en nuestros jardines y terrazas para disfrutar del buen tiempo. Es importante saber qué tipo de tarima exterior elegir teniendo en cuenta la zona en la que la instalaremos y el mantenimiento de cada tipo de tarima.

Al igual que ocurre con las tarimas de interior, en las tarimas exteriores, es determinante el material con el que se fabrica el pavimento. Podremos elegir entre una tarima exterior de madera maciza natural o sintética.

Tarima exterior de madera natural

Las maderas más preparadas para el exterior son las tropicales como el ipe o la teca, conocidas por su alta resistencia a la humedad. También se pueden instalar tarimas exteriores de madera de pino u otras coníferas. Estas maderas deberán llevar un tratamiento especial de exterior para potenciar su dureza y prolongar su durabiliad.

Independientemente del tipo de madera de nuestra tarima exterior es indispensable realizar un buen mantenimiento de la misma, sino tenderán a palidecerse llegando incluso a agrietarse, deformarse o pudrirse. La limpieza periódica es clave pero además se deberá realizar un tratamiento con ceras, aceites o barniz entre 1 y 3 veces al año, dependiendo del clima.

Las tarimas exteriores que son de madera natural son las más adecuadas para instalar en zonas que estarán muy expuestas al sol porque absorben menos el calor que los materiales plásticos y permitirán un uso más cómodo del suelo.

Tarima exterior sintética

En el mercado encontramos dos tipos de tarimas exteriores sintéticas: las tarimas fabricadas completamente de PVC o las tarimas de composite, que son tarimas fabricadas mediante la mezcla de virutas de madera con PVC. Ambas son tarimas sintéticas que, a parte de una mínima limpieza, no necesitan otro mantenimiento.

Las tarimas exteriores sintéticas son muy recomendables en zonas de mucha humedad porque no se deforman, pudren, ni astillan. Están fabricadas con materiales muy resistentes y duraderos en el exterior. Además hay fabricantes que ofrecen entre 10 y 15 años de garantía.

Elijas la tarima exterior que elijas busca siempre la máxima funcionalidad del pavimento, por ejemplo, si vas a instalar tu tarima en una zona de exposición directa al sol decídete por un color claro, absorberá menos el calor y lograrás un espacio más agradable.